Alto Aragón y Jaca
Alto Aragón y Jaca
Una escapada de tres días para descubrir algunos de los paisajes y pueblos más bonitos del Pirineo aragonés. Pasearemos por el casco antiguo de Aínsa, exploraremos el monasterio de San Juan de la Peña, conoceremos la ciudadela de Jaca y nos dejaremos sorprender por la belleza de Alquézar, uno de los grandes tesoros de Aragón. Patrimonio, naturaleza y cultura en estado puro.
Naturaleza, historia y patrimonio en el corazón del Pirineo aragonés
Día 1 – Rutas medievales: de Sabiñánigo a la encantadora Aínsa
Iniciamos nuestro viaje desde Barcelona rumbo al norte, atravesando tierras de Lleida en dirección al Pirineo oscense. Tras una parada para el desayuno (no incluido), llegaremos a la localidad de Sabiñánigo, donde nos alojaremos en un cómodo hotel de 3 estrellas. Después del almuerzo, nos desplazaremos hasta Aínsa, una joya medieval del Alto Aragón. Su casco antiguo de piedra conserva todo el sabor de la Edad Media, con calles empedradas, casas solariegas, una impresionante iglesia románica y una fortaleza que domina el paisaje. Un paseo por Aínsa es un viaje al pasado en uno de los pueblos más bellos de España. Regreso al hotel, cena y alojamiento.
Día 2 – San Juan de la Peña y Jaca: la cuna del Reino de Aragón
Después del desayuno, partiremos hacia uno de los lugares más emblemáticos del románico aragonés: el Monasterio de San Juan de la Peña. Su ubicación bajo una enorme roca, en plena naturaleza, y su historia vinculada a los primeros reyes aragoneses lo convierten en un lugar único, donde arte, espiritualidad y paisaje se funden. Tras la visita, regresaremos al hotel para el almuerzo. Por la tarde nos espera Jaca, una ciudad viva y monumental, donde conoceremos su ciudadela pentagonal, ejemplo de arquitectura militar perfectamente conservada, y pasearemos por su casco histórico. Regreso al hotel, cena y alojamiento.
Día 3 – Alquézar: belleza tallada en piedra
Desayuno en el hotel y salida hacia Alquézar, un auténtico tesoro escondido entre barrancos y montañas, declarado uno de los pueblos más bonitos de España. De la mano de un guía local descubriremos su trazado medieval, con calles estrechas, vistas espectaculares al cañón del río Vero y una historia ligada al antiguo castillo y la colegiata. Tras la visita, disfrutaremos del almuerzo en un restaurante local. Por la tarde, emprenderemos el viaje de regreso con la sensación de haber vivido una escapada intensa, enriquecedora y llena de paisajes inolvidables.