4 días en Empuriabrava y el Sur de Francia
Entre historia antigua, fortalezas medievales y puertos de postal
Cuatro días para disfrutar del Empordà y del sur de Francia en un viaje lleno de contrastes: desde las ruinas grecorromanas de Empúries hasta la impresionante ciudadela de Carcassonne, pasando por los canales de Sète y las alturas del monasterio de Sant Pere de Rodes. Historia, cultura y paisajes mediterráneos se unen en esta escapada inolvidable.
Entre ruinas grecorromanas, fortalezas medievales y ciudades de canales
Día 1 · Bienvenida a la “Venecia catalana” y viaje a la Antigüedad
Salimos por la mañana rumbo al Alt Empordà, con una breve parada para el desayuno (no incluido). Tras atravesar los paisajes de la llanura ampurdanesa llegamos a Empuriabrava, una sorprendente marina residencial surcada por más de treinta kilómetros de canales. Nos instalamos en nuestro alojamiento y reponemos fuerzas con el almuerzo.
Por la tarde nos esperan los yacimientos de Empúries, únicos en la Península por albergar restos de una colonia griega y otra romana en un mismo enclave. Frente al Mediterráneo, recorreremos mosaicos, calles porticadas y murallas milenarias mientras revivimos la historia de los primeros comerciantes que trajeron a estas costas su arte y su cultura. Regreso a Empuriabrava, cena y alojamiento.
Día 2 · Carcassonne, piedra sobre piedra hacia la leyenda
Después del desayuno ponemos rumbo al sur de Francia. Al otro lado de la frontera se alza Carcassonne, la ciudad fortificada más impresionante de Europa. Entre torres, puentes levadizos y empedradas rue, pasearemos por la famosa Cité, Patrimonio de la Humanidad, descubriendo sus leyendas de cruzados y coronas. Tras el almuerzo en un restaurante local, una panorámica nos mostrará la otra cara de la ciudad: el barrio bastida del siglo XIII y el histórico Canal du Midi, obra maestra de la ingeniería fluvial que conecta Atlántico y Mediterráneo. Regreso a Empuriabrava, cena y alojamiento.
Día 3 · Sète, la “Venecia del Languedoc” y sabores del mar
Con las primeras luces partimos hacia la costa francesa para descubrir Sète, un vibrante puerto de canales, lonjas y casitas de colores. Un crucero por el Étang de Thau nos acerca a las bateas donde se crían ostras y mejillones, orgullo gastronómico de la región. Almorzamos en un restaurante típico y, por la tarde, disponemos de tiempo para perderse entre los muelles, el animado Cadre Royal, las callejuelas del barrio de Pointe Courte o las panorámicas del monte Saint-Clair. Regreso a nuestro alojamiento en Empuriabrava, cena y alojamiento.
Día 4 · Sant Pere de Rodes, un balcón románico sobre el Cap de Creus
Tras el desayuno ascendemos por la sierra de Rodes hasta el Monasterio de Sant Pere de Rodes, joya indiscutible del románico catalán. Enclavado a casi 700 metros de altitud, el antiguo cenobio ofrece una mezcla extraordinaria de arte medieval y vistas al golfo de Roses y al Parque Natural del Cap de Creus. Tras la visita guiada regresamos al hotel para el almuerzo de despedida y, a primera hora de la tarde, emprendemos el camino de regreso, llevando con nosotros el recuerdo de cuatro días de historia, mar y paisajes inolvidables.